miércoles, 1 de octubre de 2014

RUTA POR LA SIERRA DE ALOR: olores y colores.




            A este recorrido se le puede considerar la joya de las rutas de este municipio, por motivos tales como sus colores, representados en una multicolorida flora, y por sus olores, que recorren todos los rincones de este enclave, ya que desde el inicio nos acompañarán tomillos, oréganos, mentas, lavandas y romeros; a esto se le une unos paisajes muy pintorescos en los que se conjuga lo natural con el aporte de las construcciones rurales que de la mano del hombre ha permitido explotarlos de manera racional. 


 Orquídea bastante rara en nuestros contornos (limodorum abortivum)
Este trayecto, escondido entre olivares y matorrales mediterráneos, nos cautivará y nos invitará al descanso y a la  observación serena de los parajes que se nos abre a cada instante.  
En su recorrido habrá fuertes pendientes en su tramo medio por lo que es aconsejable realizarlo con pausa.
También se caminará por la historia ya que este terreno fue lugar de asentamientos de varias culturas tanto de la edad lítica como de los metales, prueba de  ello es que se han descubierto restos de los periodos del neolítico, celtas y romanos. En etapas más modernas cabe destacar la irrupción de bandoleros y cuatreros que buscaban esta zona como protección para pasar posteriormente a Portugal su mercancía o simplemente proteger su integridad física.
            Las características de este ecosistema lo convierten en uno de los más visitados de este municipio tanto por senderistas, ciclistas, fotógrafos, botánicos, zoólogos, antropólogos… como por todos aquellos amantes de esa naturaleza que todavía está por explorar.
            Es una ruta circular o de ida y vuelta, que engancha al que la visita, y hace que al regresar a nuestros hogares, nos llevemos en nuestra mente la idea de volver.
            El lugar de salida empieza en el cementerio de San Jorge de Alor, este será el punto de referencia porque se ha convertido en un clásico para la partida de la mayoría de los visitantes.
A poco más de 50 m de carretera llegaremos a una vereda que en unos 150 m nos llevará al camino el cual nos guiará para descubrir la Sierra de Alor.
 Rosa albardera en pleno esplendor.
Siempre deberemos estar atentos a las flores que surgen a nuestro alrededor sobre todo a partir de los 500 m donde encontraremos un olivar en manchado pues ahí proliferan gran variedad de orquídeas, aquí puede ser nuestra primera parada para aquellos amantes de estas especies.
A 1,3 km hay un desvío a la derecha, de apenas 200 metros, donde se nos mostrará un olivar cuyo propietario es el Gobierno Extremeño, al que se le ha dado la figura de Espacio de Interés Científico, cuyo fin es la protección de la flora en especial las orquídeas (se han localizado hasta 12 especies)
Seguimos avanzando entre olores a torvisco, tomillos y cantuesos que perfuman los centenarios olivos que retorcidos en empinadas laderas ven pasar el tiempo entre el olvido y la nostalgia de épocas más productivas. 
 Paseo entre niebla, ganandose un fuerte ascenso a la sierra de Alor.
Vamos a pasar cerca de un desvío a nuestra izquierda, que evitaremos ya que llevaría al cortijo denominado de la Piedra Furada, de propiedad privada. Seguiremos nuestra marcha hasta llegar a una cancela de madera donde un panel nos informará sobre este sitio; aquí cambia nuestro paisaje pasamos de los vetustos olivos a un bosque típico mediterráneo; en este lugar aconsejamos perdernos hacia la zona izquierda donde nos van a sorprender rincones que compiten entre sí por su hermosura: chozos, hornos de cal, observatorios, rosas albarderas, dehesas con bajo matorral…
             La fotografía como elemento de ocio en la naturaleza.
Una vez que se ha absorbido este paraje retornaremos a la cancela de madera, ahora debemos  decidir si volvemos por donde veníamos o continuamos hacia la ladera contraria.
            Para los que desean seguir bajaremos entre plantas representativas de lo verdaderamente autóctono (coscojas, jaguarzos, estepas, lentiscos, acebuches etc.) en el cual la flora aromática y las orquídeas se convierten en reinas del lugar donde las aves cantoras además nos endulzan el recorrido.
En la bajada por este lugar cogeremos una senda a los 4,2 km que nos llevaría hasta la fuente del Val du Gral, en apenas 300 metros podría ser visitada, donde la riqueza de la avifauna se convertiría en un motivo más para la contemplación de la naturaleza. En esta fuente localizaremos tritones, salamandras y sapos de espuela y corredor. 
 Paisaje primaveral en las zonas más alta de este entorno.
Continuamos para dejar este ecosistema que será remplazado por los olivos.
            Ahora debemos ir atentos pues vamos al encuentro de Diego Corriente, a poco más del quinto kilómetro nos saldrá un desvío a nuestra derecha que en 300 metros nos llevará a la guarida del famoso cuatrero, lugar emboscado que camufla su “cueva”.
Tras la visita regresaremos al emplazamiento en el que nos apartamos para continuar con nuestras andanzas.
            Hay en el kilómetro 6,7 una bifurcación, aquí tomaremos a la derecha, desvío  que nos llevará hasta una fuente inagotable, denominada Pozo del Caño el cual da el nombre al cortijo que más abajo se encuentra bordeando la carretera. Estamos ahora a 8,6 kilómetros de nuestro punto de partida.
            Aquí caminaremos por asfalto durante 400 metros en dirección a San Jorge de Alor, tras este trayecto hallaremos una cancela a la izquierda que abriremos para volver a la tierra del camino, el cual va a pasar cerca del cortijo la Nave, ya se siente esta aldea. En este espacio urbano deambularemos por sus calles donde todavía podemos disfrutar de lo verdaderamente genuino de nuestro patrimonio cultural.
De aquí volveremos al punto de partida donde comprobaremos que nuestro cuentakilómetros marca 11,5 kilómetros.


FICHA TÉCNICA
Tipo de ruta
Circular

Indicado para:
Bicicleta de montaña y caminata
Inicio y fin:
San Jorge de Alor

Duración senderismo:
2:30 horas
Punto más alto:
547 m (3,5 km)

Duración ciclismo:
30 minutos
Punto más bajo:
300m (10,7 km)

Dificultad:
Media-alta
Longitud:
11,50 km

Mejor época:
Todas (menos en verano)
Calidad
Alta

Paisajes
Dehesas, bosque mediterráneo, olivar y urbano





lunes, 29 de septiembre de 2014

EL OTOÑO EN LA BERREA

 Comienza el otoño con el primer bramido del ciervo, las nubes empiezan a cubrir el cielo y cae el primer chaparrón, es el momento en el que el olor a la tierra humeda atraerá a los primeros brotes verdes, donde el petirrojo buscará los gusanos y lombrices que les servirá de sustento.
Renace la vida como un embarazo que dará en la primavera el parto de color y  olor.

 



viernes, 19 de septiembre de 2014

AVES ACUÁTICAS EN EL LAGO ALFAROFIA

 Fotografías realizadas en las instalaciones del lago Alfarofia: http://www.passionatur.com/



miércoles, 3 de septiembre de 2014

NOMBRES VERNÁCULOS DE LAS AVES DEL MUNICIPIO DE OLIVENZA

         Con este artículo doy practicamente por concluido mi aportación al hipotético libro sobre la naturaleza del municipio de Olivenza. Si alguien conoce algún nombre vernáculo sobre aves del término de Olivenza le agradecería mucho que me lo hiciera llegar.

Cigüeñuela al amanecer.


VERNÁCULO
VULGAR
CIENTÍFICO
Corteza
Ganga
Pterocles alchata
Pombo
Paloma
Columba palumbus
Rola o rula
Tórtola
Streptopelia turtur
Cucu
Cuco
Cuculus canorus
Luca
Búho chico
Asio otus
Coruja
Lechuza
Tyto alba
Mochu
Mochuelo
Athene noctua
Engañapastores o gaspacho
Chotacabras
Caprimulgus europaeus
Anduriña
Golondrina
Hirundo rustica
Pica pexi o peixe
Martín pescador
Alcedo atthis
Popa
Abubilla
Upupa epops
Pica palo o pájaro carpintero
Pico picapinos
Dendrocopos major
Coguta
Cogujada
Galerida cristata
Arbela
Lavandera
Motacilla alba
Tontuelo
Petirrojo
Eritbacus rubecula
Cartacho
Tarabilla
Saxicola torquata
Tordea
Zorzal
Turdus philomelos
Mérrula
Mirlo
Turdus merula
Felosa
Curruca
Sylvia melanocephala
Cachapín de los grandes o caganchín
Carbonero
Parus major
Cachapín
Herrerillo
Parus caerulus
Pájaro albañil
Trepador azul
Sitta europaea
Gateona
Agateador
Certhia brachydactyla
Picanso vacurero
Alcaudón real
Lanius excubitor
Picanso
Alcaudón común
Lanius senator
Tordo
Estornino negro
Sturnus unicolor
Papafigu
Oropéndola
Oriolus oriolus
Gallo real
Arrendajo
Garrulus glandarius
Pardal
Gorrión
Passer domesticus
Pardal del mato
Pinzón vulgar
Fringilla coelebs
Milleriña y verderón de los chicos.
Verdecillo
Serinus serinus
Pintasilgo
Jilguero
Carduelis carduelis
Triguerón
Triguero
Miliaria calandra
Tejedor, chichiu, paúli  o tripaul
Buitrón
Cisticola juncidis
Avivi o aguanieve
Avefria
Vanellus vanellus
Alcuravau
Alcaraván
Burbinus oedicnemus
Caindra
Mosquitero común
Phylloscopus collyvita
Carrasero
Garcilla bueyera
Bulbucus ibis
Cigoña
Cigüeña blanca
Ciconia ciconia
Coguta ratiña o londra ratiña
Terrera
Calandrella brachydactyla
Parvuiño
Papamosca gris
Muscicapa striata
Pega
Urraca
Pica pica
Fransellu
Cernícalo
Falco naumanni
Avetarda
Avutarda
Otis tarda
Tordea
Zorzal real
Turdus pilaris
Pardal de vega
Gorrión chillón
Petronia petronia