martes, 1 de diciembre de 2015

RUTA EXTERIOR: por dehesas, cortijos y toros.



Existen una serie de rutas para conocer y disfrutar de los enclaves ecológicos del municipio de Olivenza  y una de esas joyas medioambientales que no debemos dejar de visitar es la sierra de Alor; espacio reconocido por su valiosa flora, en especial en orquídeas,  plantas aromáticas y la fastuosa rosa albardera.
En la ruta periférica a esta sierra  vamos a visitar las localidades de San Jorge de Alor, Santo Domingo y Olivenza además de adentrarnos en grandes espacios adehesados, pseudoesteparios y los cortijos que los humanizan.
Este recorrido de aproximadamente 20 km es circular teniendo su salida y llegada en la aldea rayana de San Jorge de Alor.
Es una ruta de dificultad baja, ya que a lo largo de su trayecto no encontraremos ninguna elevación muy pronunciada. 
Las épocas más recomendadas para su realización son en otoño, invierno y primavera.
La salida la realizaremos desde de San Jorge de Alor, en concreto desde el parque denominado “Tras Quintais” cuyo nombre viene dado del habla portuguesa. A pocos metros de los primeros pasos nos vamos a encontrar con un característico lavadero en desuso lugar que nos llevará a las calles del Centro y Obispo Amadeo las cuales nos conducirán hasta los exteriores de esta población.
Nada más salir de esta villa, el camino se nos divide en dos, deberemos tomar el tramo de la izquierda. Tras una pequeña  pendiente llegaremos hasta una charca abrevadero para el ganado  donde se pueden observar diferentes aves acuáticas.
A los 2,7 km nos vamos a encontrar con una cancela, que se nos abre ante una zona pseudoesteparia rica en aves de este tipo de biotopo (cernícalos primilla, sisones, totovías, alcaravanes, cogujadas,..) tras cruzarla, nos encontramos con una bifurcación donde tomaremos la de la derecha que nos hará pasar por un cortijo que tiene la peculiaridad de tener una atalaya absorbida entre sus muros, es el antiguo Barroco.
Continuando con nuestra ruta pasaremos  al lado de otra charca que nos hará dejar a pocos metros la finca de la Nave, estamos a 4,2 km de nuestro inicio.
 Ya se visualiza perfectamente Olivenza; que tras varios cruces, llegaremos al camino que une Táliga con Olivenza, siguiendo éste tomaremos a la izquierda un tramo para llegar a esta localidad en el km 6,1 de nuestro trayecto
Una vez aquí nos dirigiremos  a la carretera de San Jorge y durante un trecho de esta vía llegaremos al km 7,6 donde deberemos tomar el camino que nos sale a nuestra derecha, para adentrarnos en la Quinta de San Juan.
A partir de aquí nuestro camino nos llevará paralelo a la sierra de Alor, durante este trayecto pasaremos entre fincas y cortijos que nos quedan a nuestra vera, uno de ellos, el de mayor peso en la ladera oeste de esta sierra, es la finca el Romal, hasta  hace poco dedicada al ganado bravo. Aquí tendremos la posibilidad de observar una gran variedad de aves rapaces, nos encontramos en la zona más rica ornitológicamente hablando de este enclave, podremos descubrir entre sus encinas y zonas rocosas: buitres negros y leonados, águilas calzadas, milanos negros y reales, halcones peregrinos, gavilanes, águilas reales y ratoneros, y si esta ruta la hacemos nocturna llegaremos a escuchar al gran duque, el búho real.
Seguimos caminando para descubrir nuevos rincones y a los 11,6 km nos vamos a encontrar una bifurcación, tomando el tramo de la derecha nos transportará hasta la aldea de Santo Domingo, que con sus 50 habitantes nos presenta construcciones típicas de las pedanías  ( fuente y chimeneas).
Deshaciendo nuestros pasos volvemos al camino que nos trajo a este lugar, que continuaremos hasta pisar el km 13, donde nos encontraremos con la carretera que une esta última aldea con Táliga.
Haremos prácticamente 2 km de carretera para tomar en nuestro km 15 un camino que nos permitirá pasar, entre paredes de piedra, a través del cortijo de las Playas cuya explotación está dedicada al ganado bravo.
A la salida de las inmediaciones de este cortijo nos encontraremos con dos ramales donde deberemos tomar el de la izquierda, el más transitado.
En esta sucesión de fincas, dedicadas a la ganadería, a través de las cuales discurre esta ruta, hace que a los 17, 3 km abandonemos la finca de las Playas para entrar en la de los Bayones.
Nos encontramos en la ladera este, donde se nos incorporará a los 18,6 km otro camino que viene del cortijo de los Bayones. A partir de aquí se produce un cambio en la vegetación circundante, dejamos los espacios adehesados para recibir las plantaciones tradicionales de centenarios olivares, así como algunos almendros que en primavera engalanan la ruta.
A los 20,6 km llegaremos a San Jorge donde iniciamos esta ruta.

FICHA TÉCNICA
Tipo de ruta
Circular

Indicado para:
Bicicleta de montaña
Inicio y fin:
San Jorge de Alor (parque Tras-quintais)

Duración senderismo:
3 horas
Punto más alto:
388 m

Duración ciclismo:
1:30 minutos
Punto más bajo:
259 m

Dificultad:
Media
Longitud:
20,6 km

Mejor época:
Todas (menos en verano)
Calidad
Media-Alta

Paisajes
Dehesas, estepas, cerealista y olivar.








  

domingo, 22 de noviembre de 2015

MOMENTOS OTOÑALES: los primeros colores.




                Caen las primeras gotas, es septiembre, y el olor a tierra mojada inunda nuestro olfato, ya sabemos que el otoño está cerca, empiezan a aparecer los primeros síntomas de un nuevo cambio en forma de colores, son las primeras flores que invaden nuestra sierra de Alor. Con todo reseco surgen los primeros tallos; son las plantas herbáceas del otoño.
El paseo ya empieza a ser apetecible a cualquier hora del día por las dos rutas más conocidas de nuestro municipio; ya podemos observar los primeros brotes verdes entre los diferentes ecosistemas: pastizales, olivares, matorral y dehesas. Descubriremos las siguientes especies:  

Merendera pyrenaica
Quitameriendas
Scilla autumnalis
 Jacinto de otoño
Leucojum autumnale
Campanilla de otoño
Narcissus serotinus
Narciso de otoño
Colchicum lusitanum
Cólquico o azafrán silvestre
 Spiranthes spiralis (autumnalis)

Ranunculus bullatus
Botón de oro

Para reconocerla haré una pequeña descripción de cada una de ellas (se recomienda una guía más profesional para entrar en detalles)

 




La Merendera pyrenaica, son flores solitarias de color rosaceo que suelen aparecer dos por tubérculos y cuyas hojas basales aparecen posterior a la floración. Es un endemismo ibérico que se encuentra  en las zonas donde haya claros libre de árboles, especialmente en los pastizales.









 
La  scilla autumnalis sus flores se caracterizan por su color purpura cuando empiezan a formarse, vistiéndose de rosa claro cuando se abren; aparecen agrupadas en racimo alargado con un número de 10 a 20. Podemos encontrarlas en los olivares, entre los matorrales y en las dehesas. Son muy comunes y relativamente abundantes aunque suelen pasar desapercibidas por su pequeño tamaño.
 
 

El leucojum autumnale aparece a modo de campana en un número de una a tres, sus flores tienen seis tépalos de color blanco intenso con una base ligeramente morada. Aparece  en los olivares, entre los matorrales y en las dehesas.





 

El Narcissus serotinus posee una flor con seis tépalos de color blanco, desarrollándose en solitario. Es una especie mediterránea localizada en las zonas de pastizales.














El Colchicum lusitanum   es un endemismo ibérico,  cuya flor está formada por seis tépalos de color rosáceos, soldados entre sí originando un tubo de pequeño grosor. Es más difícil de localizar,  apareciendo entre los matorrales y pastizales.

 

La spiranthes spiralis es una especie de orquídea con una inflorescencia en espiral.  Florece a finales de septiembre, sus flores son blancas a lo largo de una espiga que llega a dar un giro de 360 grados. Aparece cuando es impensable que pueda encontrarse una orquídea en nuestros campos, pasando desapercibida por su pequeño tamaño. La podemos encontrar en las zonas de dehesas y en los olivares con pastizal, como el que tiene el GOBEX en nuestra sierra de Alor. Es una especie protegida.

 


El Ranunculus bullatus es una planta herbácea como las anteriores que se caracteriza por elaborar una solitaria flor de color amarillo dorado al final de un prolongado tallo. La podemos observar en 
cualquier parte de nuestros campos. 








Estas flores son el indicativo para que los agricultores empiecen a preparar la tierra y obtener la cosecha de la próxima primavera.
Algunas de estas plantas no necesitan mucha humedad y son las primeras gotas de lluvia las que actúan como catalizadores para su germinación.


















jueves, 29 de octubre de 2015

RUTAS PARA DESCUBRIR EXTREMADURA "Sierra de Alor, colores y olores"

VI Encuentro de Blogueros de Extremadura.


           A este recorrido se le puede considerar la joya de las rutas de este municipio, por motivos tales como sus colores, representados en una multicolorida flora, y por sus olores, que recorren todos los rincones de este enclave, ya que desde el inicio nos acompañarán tomillos, oréganos, mentas, lavandas y romeros; a esto se le une unos paisajes muy pintorescos en los que se conjuga lo natural con el aporte de las construcciones rurales que de la mano del hombre ha permitido explotarlos de manera racional.
Este trayecto, escondido entre olivares y matorrales mediterráneos, nos cautivará y nos invitará al descanso y a la  observación serena de los parajes que se nos abre a cada instante.  
 



        
En su recorrido habrá fuertes pendientes en su tramo medio por lo que es aconsejable realizarlo con pausa.
También se caminará por la historia ya que este terreno fue lugar de asentamientos de varias culturas tanto de la edad lítica como de los metales, prueba de  ello es que se han descubierto restos de los periodos del neolítico, celtas y romanos. En etapas más modernas cabe destacar la irrupción de bandoleros y cuatreros que buscaban esta zona como protección para pasar posteriormente a Portugal su mercancía o simplemente proteger su integridad física.
            Las características de este ecosistema lo convierten en uno de los más visitados de este municipio tanto por senderistas, ciclistas, fotógrafos, botánicos, zoólogos, antropólogos… como por todos aquellos amantes de esa naturaleza que todavía está por explorar.





             Es una ruta circular o de ida y vuelta, que engancha al que la visita, y hace que al regresar a nuestros hogares, nos llevemos en nuestra mente la idea de volver.
            El lugar de salida empieza en el cementerio de San Jorge de Alor, este será el punto de referencia porque se ha convertido en un clásico para la partida de la mayoría de los visitantes.
A poco más de 50 m de carretera llegaremos a una vereda que en unos 150 m nos llevará al camino el cual nos guiará para descubrir la Sierra de Alor.


          




Siempre deberemos estar atentos a las flores que surgen a nuestro alrededor sobre todo a partir de los 500 m donde encontraremos un olivar en manchado pues ahí proliferan gran variedad de orquídeas, aquí puede ser nuestra primera parada para aquellos amantes de estas especies.
A 1,3 km hay un desvío a la derecha, de apenas 200 metros, donde se nos mostrará un olivar cuyo propietario es el Gobierno Extremeño, al que se le ha dado la figura de Espacio de Interés Científico, cuyo fin es la protección de la flora en especial las orquídeas (se han localizado hasta 12 especies)
Seguimos avanzando entre olores a torvisco, tomillos y cantuesos que perfuman los centenarios olivos que retorcidos en empinadas laderas ven pasar el tiempo entre el olvido y la nostalgia de épocas más productivas. 


Vamos a pasar cerca de un desvío a nuestra izquierda, que evitaremos ya que llevaría al cortijo denominado de la Piedra Furada, de propiedad privada. Seguiremos nuestra marcha hasta llegar a una cancela de madera donde un panel nos informará sobre este sitio; aquí cambia nuestro paisaje pasamos de los vetustos olivos a un bosque típico mediterráneo; en este lugar aconsejamos perdernos hacia la zona izquierda donde nos van a sorprender rincones que compiten entre sí por su hermosura: chozos, hornos de cal, observatorios, rosas albarderas, dehesas con bajo matorral…




Una vez que se ha absorbido este paraje retornaremos a la cancela de madera, ahora debemos  decidir si volvemos por donde veníamos o continuamos hacia la ladera contraria.
            Para los que desean seguir bajaremos entre plantas representativas de lo verdaderamente autóctono (coscojas, jaguarzos, estepas, lentiscos, acebuches etc.) en el cual la flora aromática y las orquídeas se convierten en reinas del lugar donde las aves cantoras además nos endulzan el recorrido.



                
En la bajada por este lugar cogeremos una senda a los 4,2 km que nos llevaría hasta la fuente del Val du Gral, en apenas 300 metros podría ser visitada, donde la riqueza de la avifauna se convertiría en un motivo más para la contemplación de la naturaleza. En esta fuente localizaremos tritones, salamandras y sapos de espuela y corredor.
Continuamos para dejar este ecosistema que será remplazado por los olivos.
            Ahora debemos ir atentos pues vamos al encuentro de Diego Corriente, a poco más del quinto kilómetro nos saldrá un desvío a nuestra derecha que en 300 metros nos llevará a la guarida del famoso cuatrero, lugar emboscado que camufla su “cueva”.
Tras la visita regresaremos al emplazamiento en el que nos apartamos para continuar con nuestras andanzas.


  

              Hay en el kilómetro 6,7 una bifurcación, aquí tomaremos a la derecha, desvío  que nos llevará hasta una fuente inagotable, denominada Pozo del Caño el cual da el nombre al cortijo que más abajo se encuentra bordeando la carretera. Estamos ahora a 8,6 kilómetros de nuestro punto de partida.
            Aquí caminaremos por asfalto durante 400 metros en dirección a San Jorge de Alor, tras este trayecto hallaremos una cancela a la izquierda que abriremos para volver a la tierra del camino, el cual va a pasar cerca del cortijo la Nave, ya se siente esta aldea. En este espacio urbano deambularemos por sus calles donde todavía podemos disfrutar de lo verdaderamente genuino de nuestro patrimonio cultural. 
De aquí volveremos al punto de partida donde comprobaremos que nuestro cuentakilómetros marca 11,5 kilómetros. 



FICHA TÉCNICA
Tipo de ruta
Circular

Indicado para:
Bicicleta de montaña y caminata
Inicio y fin:
San Jorge de Alor

Duración senderismo:
2:30 horas
Punto más alto:
547 m (3,5 km)

Duración ciclismo:
30 minutos
Punto más bajo:
300m (10,7 km)

Dificultad:
Media-alta
Longitud:
11,50 km

Mejor época:
Todas (menos en verano)
Calidad
Alta

Paisajes
Dehesas, bosque mediterráneo, olivar y urbano