Ave de gran belleza, que por su cotidionalidad no la valoramos suficientemente.

Muestro aquí un momento en el que el macho lleva una ceba.

El color rojizo de estos individuos, que parece más intenso que otros de su especie, se debe al color de la tierra de la Sierra de Alor, ROJO.

Este individuo, se acercó a mi, mientras esperaba avutardas en la Serena. Aquí muestro dos instantes.

