miércoles, 27 de noviembre de 2013

CERCA, MUY MUY CERCA. EN NATURALQUEVA

        Quiero mostraros parte de la última sesión en el "hide de las águilas" de la empresa NATURALQUEVA. 
                En esta sesión pude comprobar el control y el conocimiento que tiene Alfonso Pérez de Barco para llegar a atraer a estas especies de carroñeros y  además conocer el momento en el que van a caer. Literalmente caer pues no tardaron más de 5 minutos desde el instante en el que dijo que iban a empezar a bajar.
                  La aproximación fue total, ya que algunos estuvieron a medio metro del aguardo, la cámara no me enfocaba ya que tenía puesto un 500 mm. 
                    Os quiero, por lo tanto, mostrar algunos de los retratos que pude realizar; espero que os guste.









sábado, 9 de noviembre de 2013

RUTA POR LA RIVERA EN EL TRAMO DE SAN JORGE: con todos los sentidos.



Esta ruta de carácter fluvial, nos va a llevar entre adelfas, fresnos, juncos y eucaliptos a descubrir diferentes parajes dignos de saborear a medida que avanzamos; siempre bajo la atenta mirada de las especies faunísticas que la habitan.

Sapo tomando baños de sol.
Este recorrido circular de aproximadamente 11 km tiene su salida y llegada en la aldea de San Jorge de Alor.
Es una ruta de dificultad baja que podemos dividirla en tres tramos uno de bajada a la rivera, otro intermedio que transcurre alrededor del agua y un tercero de subida en dirección al punto de partida; a lo largo de su trayecto no encontraremos ninguna elevación pronunciada.
Las épocas más recomendadas para su realización son en otoño, invierno y primavera.

Aves acuáticas compartiendo espacios de pesca.
Partiendo de la localidad de San Jorge de Alor, desde el parque denominado de Tras Quintais,  tomaremos el camino del medio de tres que hay en ese lugar; éste discurrirá en sus primeros kilómetros entre paredes de piedra, cortijos (de Novillero y de Basco) zonas esteparias y olivares, durante este tramo podemos ver aves esteparias como sisones, alcaravanes y cernícalos (primilla y común) así como rapaces de la singularidad y espectacularidad como el águila culebrera, el águila calzada y el elanio azul.
En el kilómetro segundo de nuestra ruta nos vamos a encontrar con dos caminos uno que se desvía hacia la derecha que nos llevará a la finca de Piernas de Oro, el cual dejaremos para tomar el de la izquierda que nos trasladará entre dehesas hasta la rivera. En este trayecto veremos un ejemplo claro de explotación sostenible de encinar con ganado vacuno de la raza retinta.
La llegada a este ecosistema fluvial nos recibirá un característico bosque ripario claramente dominado por adelfas entre los que se intercalan algún fresno.
Este hábitat nos servirá de referencia para continuar nuestro trayecto, pues durante dos kilómetros caminaremos en su margen donde podremos observar una gran variedad de aves acuáticas como la tímida cigüeña negra, garzas reales e imperiales, zampullines, martinetes y diferentes variedades de anátidas.
Zampullín entre hierbas.
 
Cigüeña negra al acecho de peces.
A los 5,200 km este entorno cambiará ya que las aguas libres de esta rivera empezarán a ser controladas por la presa de Piedra Aguda, aquí las adelfas y frenos empiezan a ser sustituidos por los eucaliptos, durante este tiempo en este medio podremos ver una importante variedad de paseriformes como el arrendajo, el trepador azul, el torcecuello, el pinzón común ... y algunos piciformes como el pico picapino y el pito real; así como grandes aves que nidifican en estos árboles como el milano negro y la zancuda cigüeña blanca, podemos observar también aquellos que tienen esta zona de campeo como ratoneros, águila calzada y culebrera; como joya faunística se ha llegado a ver águilas pescadoras cayendo en picado para atrapar peces sobre las aguas de este lago artificial.

Pico picapinos buscando insectos.
A los 6,8 km de nuestra ruta debemos tomar el camino que nos sale a nuestra izquierda, este nos va a llevar hasta nuestro punto de partida, pero  durante el mismo vamos a observar en los primeros metros una incipiente dehesa con una gran cantidad de chaparros que crecen junto a orquídeas y cantuesos; flores que sirven de alimento a una pequeña explotación apícola situada a un centenar de metros de nuestro trayecto.
Durante nuestro regreso se nos van a ir incorporando varios caminos que proceden de huertas con carácter de autoconsumo, como la de Pineque y de Vargas.
De gran importancia histórica es el tramo cercano al kilómetro nueve donde se encuentra el pilar del Calderero, esta zona posee la peculiaridad de ser el lugar donde se encontraba enclavado un antiguo poblado del que se especula que fue el origen del actual San Jorge, además de encontrar restos de la época romana.


Continuando con nuestro itinerario en el km 9,1 nos encontraremos con un cruce en el cual deberemos tomar el camino que nos sale a la derecha, para pasar a pocos metros de la huerta la Quinta desde la cual iremos entre paredes (callejón) hasta la aldea de San Jorge de Alor, es el km 9,7.



Calle del horno, la primera, origen de San Jorge de Alor.

Para llegar a nuestro punto de inicio deberemos pasear entre las calles obispo Amadeo Rodríguez Magro, el Horno (la primera calle que dio origen al actual San Jorge), plazuela de la Fuente (tradicional lavadero) y las Parras (así llamada, porque en tiempos estaba cubierta por este árbol, la parra)

Hemos llegado a nuestro fin es el kilómetro 10,2.
 

 
   Setas en otoño.
Cigüeña negra.

martes, 8 de octubre de 2013

GASTRONOMÍA EN EL MUNICIPIO DE OLIVENZA



            Una de las excelencias de nuestro municipio desde el punto de  vista turístico es la gastronomía; siendo ésta, uno más de los factores para que el visitante disfrute de su viaje por nuestros enclaves.

Es un término tradicionalmente agrícola y ganadero donde se ha conseguido salvaguardar y conservar los productos naturales; y seguir disfrutando en la actualidad de ellos como antaño.

Esta cocina presenta como principal característica el uso de los frutos ligados a la tierra: subproductos de las matanzas, plantas aromáticas (orégano, tomillo…),  aceite de oliva, manteca, así como las piezas cobradas en la caza  y la pesca.

            A pesar del paso del tiempo la cocina oliventina continúa guisando como se hiciera tiempo atrás. Se caracterizan sus platos por la sencillez  y por tener sabores fuertes y aromáticos que aunque tengan similitud con los de otros municipios se encuentra claramente influenciada por la vecina Portugal, ya que no podemos olvidar la pertenencia, en la historia, a este país.

 
          Roberto preparando la masa.
  De una manera más pormenorizada podemos destacar una serie de platos, que si bien los podemos localizar en toda Extremadura; aquí, representan una de las bases fundamentales a lo largo de la historia de la alimentación de los habitantes de la zona, estos son los productos derivados de la matanza como la charcutería, la fariñera, el caldillo, las pruebas de chorizo, el refrito, las frituras de costillas, el adobo y las coles de la matanza; no obstante, podemos encontrar otros platos más típicos de la tierra como la caldereta de cordero, las migas, la pepitoria, la tomatá, la sopa de ajo, la de tomate y la de verdolaga, el caldo verde y los peces con poleo. Otro derivado de la zona es la quesailla, este queso de pequeño tamaño es comercializado desde una quesería situada en las inmediaciones de San Jorge de Alor; este manjar de reducido tamaño atesora en su interior un delicado sabor y aroma que le permitió alcanzar un segundo premio a nivel nacional.

 
 La quesailla, producto de la tierra.
Dentro de la gastronomía debemos destacar la repostería, en la que aparece como dulce estrella la untuosa técula-mécula que evoca el sabor agridulce de la almendra, manjar que no debería ensombrecer otros como: la tarta de almendra, el melado piñonate, las perrunillas, los manueles, las asubías, las bolluelas, los fintos, las cavacas, los chicharrones y el bollo podre.

 
 Dulces, resultado de productos de la tierra.
Al degustar estos alimentos, su sabor nos permite viajar a los diferentes rincones de este municipio pues van impregnados de matices, jugosidad y con la personalidad propia de estos lugares.

            En este artículo queremos brindar al lector la posibilidad de degustar los platos y dulces más típicos de Olivenza, resaltando los restaurantes, bares y dulcerías  oliventinas que hacen posible que con sus recetas se pueda descubrir nuestra riqueza gastronómica:
  • Para tapear:
-         Bar Rivera.
-         Taberna la Rala.
-         Casa Maila.
-         Bar Larios.
-         Bar-restaurante los Castillejos.
  • Para comidas de plato:
-         Casa Maila.
-         Hotel-restaurante Palacio de Arteaga.
-         Restaurante Dosca.
-         Hotel Heredero.
-         Restaurante Karting Olivenza
-         Restaurante “tiro al pato”.
-         Restaurante el Tejar.

Para disfrutar de la repostería se recomiendan dos dulcerías de gran calidad, donde se pueden adquirir la famosa técula-mécua:
-         La Chimenea, en la calle Caridad, frente a la Santa Casa de la Misericordia. En esta tienda; además, se puede comprar la tarta de almendra de exquisito sabor y de tacto agradable, que hace que el paladar juegue con una gran variedad de sensaciones. Siempre con productos muy naturales.
-         La tradicional Casa Fuentes, en la calle peatonal Moreno Nieto.

Este artículo quedaría incompleto sino incluyésemos las recetas más típicas de nuestra cocina, como es la técula- mécula y la caldereta de cordero.

 
 La famosa técula.
TÉCULA-MÉCULA:
Ingredientes:
-         Hojaldre.
-         500 gramos de azúcar.
-         300 gramos de almendra (es aconsejable introducir algunas almendras amargas para darle más sabor)
-         6 huevos.
-         50 gramos de tocino.
-         Harina.
-         Limón.

Elaboración:

            Forrar un molde cilíndrico con el hojaldre. Se prepara un almíbar con medio litro de agua y el azúcar. Se le añade un poquito de ralladura de limón y posteriormente las almendras crudas machacadas o rayadas.

 Mimo y paciencia.
A parte se baten las yemas y una clara de huevo y se le va añadiendo el almíbar hasta conseguir una masa con cierta consistencia. Dependiendo de esta densidad se le puede añadir más o menos harina hasta conseguir la deseada. Se vierte la masa en el molde y se introduce en el horno precalentado a una temperatura de 180 gramos.

CALDERETA DE CORDERO

Ingredientes:
-         Cordero.
-         Aceite.
-         Sal.
-         Rebanadas de pan,
-         Ajos.
-         Pimienta roja.
-         Vino.
-         Laurel.
-         Agua.

Elaboración:

            En una olla se echa aceite donde se rehogan varios dientes de ajos y rebanadas de pan, una vez que los ajos y el pan están dorados se retiran estos dos ingredientes.

            En este aceite se echa la carne troceada del cordero, es el momento de añadir una cucharada de pimienta roja, un vaso de vino, la mezcla de triturar el ajo dorado y el pan y por último se le añade agua.  

Se cuece durante una hora aproximadamente hasta que comprobemos que la carne está tierna.

Este plato es muy habitual degustarse en las festividades más importantes de las localidades de este municipio, como en el 23 de abril celebración de San Jorge Mártir.

miércoles, 2 de octubre de 2013

PEDRA FURADA





 Uno de los espacios más enigmáticos de la Sierra de Alor es la denominada “Pedra Furada”  (así conocida por los personas mayores); esta afloración rocosa, se encuentran en uno de los puntos más alto de este ecosistema, desde donde preside un amplio espacio en dirección este, que como un gran  ojo, recibe cada mañana al astro rey, el Sol.

            
 Por su localización, de coordenadas (latitud 38º 37' 20.44", longitud7º 3' 36.24), y por su fisonomía  se sospecha que este lugar debió ser un punto de encuentro de los primeros pobladores en periodos prehistóricos, utilizado como zona de ritos de iniciación, funerarios... Cerca de esta zona, y ya en la historia de nuestras civilizaciones, se encuentra a escasos metros los restos de lo que se cree que fuera unas casas romanas, donde se resguardarían pequeños destacamentos de soldados destinados posiblemente a vigilar la zona.
            Básicamente es un peñasco de carácter calizo de tres metros y treinta centímetros de alto a modo de pared; tiene un grosor máximo de un metro y setenta centímetros en su base; en el centro de dicho muro se ha formado un hueco con forma de trapezoide con una altura de ciento veintidós centímetros y una anchura, que aumenta con la elevación, pero que en su base es de tan solo veintiséis centímetros.
Esta piedra se encuentra ocupada por líquenes, organismos que surgen de la simbiosis de un hongo y un alga, dando lugar a un pedrusco coloreado, con diferentes tonalidades  como: blancos, verdes, naranjas… lo que le confiere una extraordinaria belleza. 

             
Este lugar, en el que se encuentra esta  roca horadada, se halla rodeada de una vegetación típica mediterránea: encinas, coscojas, acebuches, alcandóreas, cistáceas…lo que hace que sea complicado descubrirla. Esta zona se hace aún más misteriosa cuando en las noches de invierno se escucha el canto del búho y otras rapaces nocturnas.




domingo, 11 de agosto de 2013

LIMICOLEANDO.



           Con hidroaguardo en el Guadiana; poco se pudo hacer, cuando salía estaba rodeado de pescadores, el día anterior allí había unas 15 espátulas, una cangrejera y una imperial, amén de límicolas.

 


domingo, 21 de julio de 2013

CIGÜEÑA EN CARROÑA (NATURALQUEVA)


        Mientras esperaba la llegada de los buitres, en "la Casa de los Guardias" de la empresa de turismo NATURALQUEVA, me entretenía con los milanos negros y las cigüeñas blancas.


         Aquí muestro la misma escena con la diferencia en que en una imagen la cigüeña blanca está enfocada y en la siguiente es el milano negro. En todos estos instante se muestra la relación entre estas dos especies, que por lo general era ella la que imponía la ley.

       
Bajo estas líneas esta zancuda amenaza a los milanos intentando persuadirles para que no se posen en "su espacio".

sábado, 13 de julio de 2013

DESDE LOS HIDROHIDE DE NATURALQUEVA

Desde mi blog quiero agradecer a NATURALQUEVA la posibilidad que me han dado para fotografiar a estas especies; destacando el lugar donde se realizan y los medios con los que cuenta esta empresa.
He disfrutado de una sesión inolvidable, por lo que volveré a contactar con Alfonso (empresario).
Aquí os muestro alguno de los momentos de los 32 Gb que realicé.
Me faltan algunas especies por fotografiar: fochas, pollas de agua (gallinetas) y algunos anades (las tres horas no fueron suficientes ya que me centré es estas aves que os muestro)
  



miércoles, 29 de mayo de 2013

DIEGO CORRIENTE en la SIERRA de ALOR



 
La noche es de Diego Corriente.
Todos los que habitamos en los entornos de la Sierra de Alor, alguna vez hemos escuchado hablar de Diego Corrientes, famoso bandolero, al que se le acuñó la expresión “robaba a los ricos para dárselo a los pobres”,.
Ya desde niños vivíamos y jugamos entre matorrales a ser un poco salteador, claramente influidos por las leyendas que nos contaban nuestros abuelos en torno a una chimenea alentejana. Imaginábamos que en cualquier rincón de la Sierra de Alor, en el que nosotros nos escondíamos, podía haber sido utilizado por este popular forajido. El punto culminante de nuestras correrías era el día en el que visitábamos la casa de Diego Corriente, donde él escondía sus caballos o vivía con su novia; la cual la considerábamos como uno de los personajes menos querido de su historia, junto con los que debieron dar la orden de apresarlo y ajusticiarlo.
Su guarida es una casa de construcción simple, consiste en una única habitación que serviría de dormitorio, cocina y almacén. Tiene una chimenea del tipo alentejana, al fondo de la “cueva”; con unas alacenas  tanto al lado de la chimenea como cerca de la entrada; que supuestamente, él utilizaría como despensa de alimentos y como depósito de municiones y armas. El techo es una bóveda de poca altura recubierta de cal. En su exterior el tejado está revestido de tierra para camuflar más este lugar, al cual en la actualidad le crecen algunas orquídeas como la ophrys speculum y la  orchis conica. Este habitáculo está incrustado entre algunas rocas que le sirven de apoyo a la pared que da al poniente. 

Interiores de la cueva del bandolero.
Está enclavada en una zona alta desde donde podía controlar un amplio espacio para vigilar las tropas que le perseguían. En la actualidad la vegetación que le rodea es el matorral típico mediterráneo y un olivar abandonado.
Utilizaba este recinto como última estación para pasar a Portugal y vender los caballos que robaba a los ricos.
Para visitar la casa de Diego Corriente; lógicamente, hay que seguir la carretera que sale desde Olivenza en dirección a San Jorge de Alor. Tomando como referencia el cruce con aquella localidad, a los 2,23 km deberemos coger el camino que sale a mano derecha (antiguamente conocido como carretera de la sierra) Poniendo nuestro cuentakilómetros a cero, recorreremos 3,07 km de esta vía, momento en el que lo abandonaremos por otro a la izquierda  que en poco más de 375 metros nos llevará hasta la guarida de este bandolero.  

           Pozo del caño.
          En la leyenda de Diego Corrientes Mateos encontramos otro lugar de importancia, este es el cortijo del Pozo del Caño, aquí cuenta la leyenda que: sin la complicidad y la simpatía de los lugareños que hasta entonces le habían protegido y apoyado en nuestro país, el “bandolero generoso” no tardaría mucho en ser localizado en las proximidades del Pozo del Caño, en San Jorge de Alor. Este rincón se encuentra a dos kilómetros de esta aldea en el margen de la carretera. Destacamos su chimenea de forma cilíndrica y su pilar que servía de abrevadero para los animales de tiro, el agua que lo alimenta proviene de una fuente que se encuentra a escasos 150 metros; es un manantial del que emana con gran profusión este líquido elemento, incluso en los meses más secos del estío.
            La característica de rayano que tiene nuestro municipio juega un papel importante con el vecino país, lugar de destino de los equinos que robaba este famoso bandolero. Nuestras tierras era el lugar de descanso para pasar a Portugal, en concreto a una dehesa desde donde vendía los caballos, de hecho hay varios caminos que unían Olivenza con Portugal, ya sea directamente desde Olivenza o pasando por San Benito, Villarreal o incluso Alconchel y Cheles.
En cuanto a la vida de Diego Corrientes, “de dos varas de cuerpo, blanco, rubio, ojos pardos, grandes patillas de pelo, algo picado de viruelas y una señal de corte en el lado derecho de la nariz”, sabemos que se trata del bandolero más  célebre del siglo XVIII. Nació el 20 de agosto de 1757 en la localidad sevillana de Utrera. Era jornalero del campo y, por injusticias sufridas, comenzó sus correrías allá por el año 1778, siendo su zona de actividad  las provincias de Sevilla y Badajoz. La clave de su éxito se basó en su habilidad para burlar a sus perseguidores y en que se ganaba la simpatía de aquellos que vivían en los cortijos situados en las zonas en las que tenía previsto actuar.
Murió en la horca  en 1781. Su leyenda queda plenamente reflejada en las muchas coplas que le brindaron, como ejemplo ésta, sacada del drama de Gutiérrez de Alba, que dice: “Yo soy aquel que a nadie temía. Aquel que en Andalucía por los caminos andaba. El que a los ricos robaba y a los pobres socorría”.



 Pd:Esta imagen es una doble exposición (evidentemente) He querido acompañar con imagenes nocturnas esta entrada por que concuerda algo más con la idea de la vida de un bandolero.

sábado, 23 de marzo de 2013

HORNOS DE CAL


Horno de cal, uno de los mejor conservado.

La cal es en realidad el óxido de calcio, de fórmula CaO, también conocido como cal viva, que puede ser combinada con agua, produciéndose una reacción violenta que desprende mucho calor.
 Es un elemento imprescindible y sus utilidades fueron muy variadas en el siglo pasado: como elemento aglomerante de la argamasa en todas las obras (al mezclar cal con agua y arena, se produce una especie de mortero que se utiliza para pegar ladrillos, piedras y también para aplanar paredes y techos), se usaba para blanquear las casas (las fachadas pintadas con cal son más impermeables y más frescas), para realizar los zócalos con figuras geométricas que engalanaban los portales de las viviendas, las viñas se salpicaban con cal, los médicos recetaban agua de cal y las piaras también se desinfectaban con ella evitando epidemias. Se comercializa en forma de polvo blanco conocido como cal muerta o apagada. 

Diseminados por la sierra de Alor.
En cada casa se podía encontrar una tinaja destinada a este producto, con una caña metida en su interior para removerla y evitar que se apelmazara, en realidad es cal hidratada con un exceso de agua.
Tanta demanda exigía una gran producción, que se realizaban en los llamados hornos de cal, eran pequeñas fábricas en las que con fuego y rocas calcáreas se conseguía este producto, óxido de cal mediante la calcificación de la piedra caliza.

 Majanos de piedra.
Estos hornos se ubicaban en el mismo monte de donde se extraía la piedra, aunque también procedían de los majanos, que era una construcción típica agrícola de montones de piedras perfectamente entrelazadas que se iban retirando de los campos para facilitar las labores de labranza de los olivares, la forma más común, de estas construcciones, era tronco piramidal.

Entrada a su interior.
Estos hornos consistían en una excavación (“olla”) tapiada con piedras hasta la altura del terreno. Para producir cal, se extraía la roca calcárea y se introducía en ese cilindro; luego con grandes piedras se componía una bóveda partiendo de la base interna del horno, se cerraba en falsa cúpula por aproximación de hileras a través de una llave y se dejaban agujeros entre los pedruscos para que pudieran pasar las llamas. Sobre esta bóveda, el resto del horno se llenaba de piedra viva y se cubría con cal muerta o tierra. Sobre esta bóveda se llenaba de leña fina y se prendía fuego. Era necesario añadir leña durante algún tiempo, que variaba entre 9 y 15 días. La combustión de la madera que allí se depositaba alcanzaba la temperatura de 900 ºC llegando incluso hasta los 1200 ºC consiguiendo que la reacción fuera más rápida. La producción de cada hornada era de entre 90 y 150 toneladas de cal, una vez cocida, se tapaba perfectamente con retamas para evitar que se mojara, ya que esto deterioraría su calidad. 

Forma cilídrica.
Hasta aquí llegaban los arrieros o los peones (aprendices de albañil) con los carros tirados de mulas o los burros con los serones para cargar la cal y llevarla a las obras o venderla por las calles.
Se localizan diferentes zonas dentro de nuestro municipio donde disfrutaremos de los restos de aquellos hornos de cal, conservándose de manera desigual. Uno de los enclaves donde mejor se preservan es en la sierra de Alor donde logramos observar  varios hornos de cal, algunos en muy buenas condiciones. Otras zonas calizas, donde podremos admirar estos restos, se encuentran en el alto del Catrapós y en los márgenes del pantano de Piedraguda (en los alrededores del área de comida y descanso al que se llega a través del camino que bordea este embalse). Las visitas a estos lugares nos permiten disfrutar de un entorno muy rico desde el punto de vista botánico ya que conseguimos encontrar gran variedad de orquídeas y de plantas aromáticas.



 Horno de cal visto por detrás.